Sociedad Busó Hermanos

¿Fortuna o Miseria?

    Cuando don Francisco Busó llegó a Puerto Rico, en 1824, fué recibido por su hermano Juan con un abrazo fuerte y efusivo. Su hermano Juan no podia evitar la alegria que le causaba ver a Francisco en suelo puertorriqueño. La llegada de Francisco significaba el comienzo de una serie de negocios en los cuales no faltaria la ayuda mutua entre los hermanos.

    Al principio los negocios fueron algo timidos, la compra y venta de una casa o terreno y otros negocios de poca enbergadura. Luego adquieren una fabrica de ladrillos, terrenos y hasta una panaderia. Ya para el año de 1834, cuando sus esposas viajan al pueblo de Naguabo, Puerto Rico, estaban envueltos en una serie de negocios lucrativos que lo más probable les dejaba grandes beneficios. ¿No era para eso que habian venido a Puerto Rico, a buscar fortuna?

    Por fin, en 28 de abril de 1836 deciden fundar la Sociedad Busó Hermanos. Aquel día fué de brindis y estoy seguro que no faltaron las botellas del buen vino español. Acaso, quien sabe, lo habian traido de Sant Feliu de Guíxols, su pueblo natal. Yo, no lo dudaria. Aquí mi imaginación vuela otra vez y me imagino la siguiente escena.

Francisco: Por favor, alcen sus copas y brindemos por nuestro negocio, nuestra Hacienda La Fortuna. Que en los años entrantes se enriquescan nuestros bolsillos y la fortuna sea huesped permanente en nuestros hogares.

Juan: No olvidemos brindar por nuestras esposas y familiares que sin ellos la vida nuestra no tendria mucho significado.

    En este punto Juan dirigió su mirada a María, su esposa, haciendole una guiñada con lo cual le decia lo mucho que la queria. La fiesta siguió su curso y en algun momento Juan se acercó a su esposa y dandole un pequeño pellizco le dice: ¿que tu crees si nos vamos para la casa? María entendió correctamente lo que su esposo queria y sintió un pequeño rubor, pero sin pensarlo mucho le dijo que sí y empezó a despedirse de sus amigos y familiares. Quien sabe si puso como excusa que a Isabelita, su bebita, habia que atenderla y podia estar llorando a esas horas. Pero todo el mundo fingio que entendian, sabiendo todo el mundo lo que realmente querian estos recien casados.

    Un día y otro día pasaban y venian y para el 18 de febrero de 1838 la felicidad toca a las puertas del hogar de Juan, y entre pujos, gritos y lloriqueos, nacé el primer varón de la familia. ¿Su nombre? Juan, por supuesto. Aquí me imagino una excena que depende de cuanta confianza tenía la partera con Juan y cuanto era su sentido del humor.

Partera: Don Juan, ¿que tal si le digo que le nació otra niña?

Juan: La quiero igual, después de todo es una Busó.

Partera: Pues sepa que es un varon fuerte y muy gritón como lo puede oir.

Juan: ¡Coño, lo sabia, mi mujer no me falló! Vamos a celebrar.

Partera: ¿Porque no se acuesta y descansa don Juan?

Juan: ¿Descansar? No señora, traedme, por favor, la botella de vino que tenemos que celebrar.

    El tono de voz de don Juan habia subido a unos niveles que los que pasaban por la calle podian oirlo claramente y se preguntaban que sucedía en casa de los Busó. Al enterarse el pueblo muchos fueron a felicitarlo, aprovechando don Juan para ofrecerle un trago de vino o ron y brindar por el pequeño varon. Y si ustedes dudan de lo que les cuento aquí permitanmen decirles que todavia no ha habido un acontecimiento grato en la familia en los cuales no se han sacado las copas y los vasos y se ha brindado a viva voz por la ocasión. En esto somos primeros.

    Pero para los Busó el cielo se puso oscuro y la felicidad abandonó sus hogares. Para el año de 1838 algo pasó con la esposa de don Francisco, doña Catalina Baster, y no volvemos a saber de ella. Solo y sin compañera, don Francisco vuelve a casarse en 1839. Pero este hermano no tenia nada de bobo y ¿saben ustedes con quien se casa? Con Micaela Cabrera, la viuda del hombre más rico de Naguabo, el gran "Zoco" Ramirez. Lo de "Zoco" era por que tenía una pata de palo.

    La señora tragedia azotó otra vez y don Juan perdió a su esposa el 15 de septiembre de 1840. Las lagrimas corrieron por sus mejillas mientras apretaba a sus hijos, Isabelita y Juan entre sus brasos y comtenplaba a la que habia sido su esposa y sobrina. Le rezaron en su casa y luego la llevaron a la iglesia para celebrarle una misa cantada de cuerpo presente.

Juan: ¿Por que señor, por que ella? si nosotros visitavamos tu casa, tu iglesia y te imploravamos salud. ¿Que sera de nosotros? Ayudame, señor, te lo suplico.

    Don Juan ya no fué el mismo. Su vida cambió para siempre. Ni aun casandose, años mas tarde, logró recuperarse. Los que no conocen lo que es el amor de lo mas profundo del corazon no pueden comprender lo que pasaba. Juan queria regresar triunfante a España pero del brazo de su mujer.

    Volviendo a la Hacienda Busó y Hermanos, desde 1840, Juan y Francisco, empiezan a tener problemas entre ellos. Don Francisco no le gustaba la forma en que Juan manejaba los asuntos y haberes de la Hacienda. Lo más probable tuvieron una serie de discuciones y terminaron por no dirigirse la palabra. En sabado 1 de enero de 1842 en el Boletin Mercantil de Puerto Rico, don Francisco publica el siguiente mensaje:

ANUNCIOS.

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D. FRANCISCO BUSO,

vecino de Naguabo y sócio conocido de su hermano D. Juan bajo el título de Busó hermanos, avisa a sus amigos y al público en jeneral, que por diferencias que existen entre él y su sócio, no se ha efectuado hasta ahora la deseada y justa liquidacion de la sociedad que bajo la denominacion espresada hicieron los dos hermanos en 28 de Abril de 1836 y quedó disuelta de derecho, en igual día del año 40 por haberse convenido aquella por cuatro años; por cuya razon, y temiendo ver comprometido su nombre, suplica á todos los acreedores lejítimos á dicha sociedad pasen á liquidar sus respectivos créditos en el preciso término de treinta dias contados desde esta fecha, bién entendido que de no verificarlo, protesta poner á salvo su responsabilidad, tanto para los que hayan contraido créditos ú otras negociaciones relativas á la sociedad, como para los que los contrajesen, pues el socio D. Juan no puede disponer de los fondos sociales, mientras no se verifique la correpondiente liquidacion. - Naguabo 30 de Diciembre de 1841. - Francisco Busó.

   

 

    ¿Por que en 28 de abril de 1840, no se liquidó la sociedad entre ellos como se tenia estipulado en el contrato? Sabemos que cinco (5) meses luego de esta fecha muere la esposa de Juan así que no podemos relacionar la muerte con el vencimiento del contrato. A menos que ya desde abril María, la esposa de Juan, estuviera enferma y dicha enfermedad sirviera como excusa para alargar la sociedad de la Hacienda y esto evitara que don Juan le entregara a Francisco la parte que le correpondia. Pero esto no fue de esta manera ya que con una agonia de varios meses a María le daba tiempo para redactar su testamento y según el acta de defunción la muerte se le presentó con tal rapidez que lo único que pudo hacer fue darle poder a su esposo para hacer su testamento. En otras palabras, habiendo llegado la muerte a sus pies, a María solo le dio tiempo para despedirse y decirle a su esposo: ¡Encargate de mis bienes y haberes!

 

    ¿Por que Francisco dudaba de la capacidad de Juan? No creo que la situación haya sido crítica ya que estoy seguro que don Juan hubiera llamado a su hermano para que le ayudara a manejar los asuntos y enderesar las finanzas. Adicional los acreedores le hubieron reclamado a don Juan el dinero adeudado, lo cual no fue así ya que no hemos encontrado ningun documento de terceras personas reclamandole a don Juan. Quizás el miedo de don Francisco era que la deuda creciera de tal forma que las reclamaciones fueran de tal índole que perdieran la Hacienda y todo el dinero invertido. Puesto de otra forma, don Francisco no confiaba en él por que Juan se arriesgaba demasiado al hacer negocios con terceras personas siendo Francisco muy cauteloso en su proceder.

 

    En 13 de octubre de 1844 don Francisco protesta frente al Alcalde accidental de Naguabo, don Juan Diego Suarez, por el contrato de refacción que hizo don Juan con don Rafael Maria [???] de Humacao. Segun Francisco, Juan pidió prestado mas dinero de lo necesario, compremetiendo los frutos y la hacienda innesesariamente. Si miramos el documento de la protesta y de ser cierto lo que indica don Francisco podemos concluir que efectivamente don Juan se arriesgaba por mucho en sus negocios. Pero, ¿que impulsaba a Juan a tomar estos riesgos sin consultar ni siquiera con su hermano? Sabemos lo cuidadoso que eran (y son) los catalanes en sus negocios. ¿Por que Juan se apartaba de este patrón? ¿Que pasaba por la mente de Juan que impedia que razonara en una forma más cautelosa?

 

    Acaso podemos pensar en la bebida y cuando digo esto pienso en lo borrachones que han sido algunos miembros de mi familia. Sin embargo si esto hubiera sido de esta forma estoy seguro que Francisco lo hubiera mencionado en sus protestas. ¿Padecia don Juan de jaquecas o dolores de cabeza que le impedia, a la hora de negociar, tomar deciciones correctas y favorables a su persona? Esto corre en la familia y pongo de ejemplo a mi padre que después de tres meses con un dolor fuerte de cabeza, se tomó el frasco completo de pastillas, suicidandose, encerrado en su cuarto, sin que nosotros en la familia nos dieramos cuenta. Pero tambien dudo que Juan padeciera de esto por que se hubiera mencionado en las protestas. Y aquí me declaro ignorante y queda para siempre la duda de porque don Juan actuaba de esa forma.

 

    Pero aquí no termina todo y en 8 de julio de 1845, ante el Alcalde Municipal de Naguabo don Andrés García, queda disuelta la sociedad de Busó Hermanos en un acuerdo donde sale ganando Francisco y Juan decide quedarse con la Hacienda de moler caña La Fortuna. Para lograr este acuerdo tuvieron que intervenir sus familiares y cuñados Poncio y Antonio Morera ya que la situación habia llegado a un punto donde los hermanos, a mi entender, estaban dispuestos a enfrentarse cuerpo a cuerpo, quizas con resultados funestos.

 

    Epilogo: De haber podido trabajar juntos los hermanos Busó, hubieran podido consolidar sus fortunas en una forma más equitativa. El rompimiento de la sociedad trajó como consecuencia que la balanza de la riqueza se inclinara favorablemente hacia la familia de Francisco mientras que Juan, aunque no quedó en la miseria, sus riquezas menguaron de tal forma que luego de tres generaciones se habia perdido todo, dinero, terrenos y propiedades. Los descendientes de Francisco quedaron con sus riquezas y después de seis generaciones todavia disfrutan de las desiciones acertadas de su antecesor don Francisco Busó y Bas. Así fué.

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